Cuando ocurre un incendio, usted tiene solo unos segundos para escapar del fuego, del humo que enceguece y de los gases mortales que se producen.
Las familias pueden aumentar enormemente sus posibilidades de sobrevivir a un incendio simplemente instalando y manteniendo en buen estado los detectores de humo.
Instale y mantenga en funcionamiento detectores de humo en cada piso de su casa, en los dormitorios y fuera de ellos.
Pruebe sus detectores de humo una vez al mes y reemplace las baterías una vez al año.
Si usted mantiene la puerta de la habitación de su bebé cerrada, mantenga un detector de humo funcionando en la habitación y utilice un monitor para bebé de manera que pueda escuchar la alarma cuando ésta suene.
Tan pronto como sus niños estén en edad de entenderlo, familiarícelos con el sonido que produce la alarma del detector de humo.
Enseñe a los niños que cuando la alarma del detector de humo suene, ellos deben salir de la casa inmediatamente e ir al sitio establecido de reunión que la familia haya determinado para estos casos.
Disminuya a la mitad los riesgos de que su familia muera en un incendio al mantener un detector de humo en buen funcionamiento.